El ventilador tiene un funcionamiento muy simple: consiste en hacer circular el aire en la habitación en la que está instalado. Dependiendo de su tamaño y potencia, circulará más o menos aire. La frescura que se siente depende del volumen de aire que circula. Sin embargo, no regenera el aire interior. Hay que tener en cuenta tres criterios a la hora de elegir un ventilador. La sala de instalación del ventilador En primer lugar, debes tener en cuenta la zona de la casa que se va a refrescar: En un dormitorio, es una buena idea usar un ventilador de pedestal, mientras que en una oficina, un ventilador de baja potencia de pedestal es más apropiado. En una sala de estar u otra habitación más grande, es más apropiado elegir un ventilador de pedestal o de techo.