El sillón reclinable no es necesariamente el único mueble de relajación en la sala de estar, ni debe ser disonante de otros muebles. En efecto, puede forman parte de un conjunto armonioso dedicado a la comodidad. Por ejemplo, junto a un sofá de relajación de la misma marca o sillones con las mismas texturas y colores. Naturalmente tomará su lugar en un salón de Home Cinema de estilo contemporáneo o en un universo más clásico. Los sillones de dos o tres asientos permiten a cada persona sentada elegir de forma independiente el escenario que le resulte más cómodo…”.